En torno a La Retorna, la voz de los expertos coincide en una idea: estamos ante un conjunto hidráulico de gran valor, cuya pérdida sería irreversible para el Alto Najerilla y para el mundo de la ingeniería industrial. Colegios profesionales y entidades técnicas piden frenar decisiones precipitadas y evaluar su impacto global —ambiental, energético, territorial y cultural— antes de demoler, porque la conservación de obras singulares como esta forma parte también de la sostenibilidad.
«Estas estructuras, proyectadas por el reputado ingeniero de caminos, canales y puertos, Carlos Fernández Casado, que cuenta con la distinción de Colegiado de Honor de la institución, son reconocidas por su singularidad técnica e histórica y se encuentran a la espera de que puedan ser declaradas Bien de Interés Cultural (BIC)».
Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos (Fuente: Web del Colegio)
«Aunque se cuestione la rentabilidad de estas pequeñas presas, la realidad es que son joyas de la ingeniería».
María Cruz Díaz, presidenta del Instituto de Ingeniería de España, (Fuente: NueveCuatroUno)
«Damos un paso más en la defensa del patrimonio hidráulico español, personándonos en estas causas por razones de sostenibilidad en todas sus vertientes: social, porque la sociedad civil, tanto políticos como ciudadanos, se han manifestado en contra; ambiental, por su contribución a la producción de energía limpia, el mantenimiento del caudal ecológico y la conservación del patrimonio cultural; y económica, ya que estas infraestructuras generan energía renovable y existen planes que demuestran su viabilidad para ser relicitadas».
José Trigueros, presidente de la Asociación Nacional de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos. (Fuente: Revista de Campo)
«En 2030 estamos obligados a producir el 80% de la energía eléctrica de forma renovable; si tiramos presas como la de La Retorna, alcanzar ese objetivo va a ser muy complicado».
José María González Moya, director general de la Asociación de Empresas de Energías Renovables. (Fuente: Foro Agua, Alimentos y Sostenibilidad)
«La demolición resultaría muy cara e invasiva. Para quitar la presa hay que volarla con dinamita y eso sí que tendría un impacto brutal. Y los arcos, lo mismo: volarlos, trocearlos, hacer caminos para sacar el escombro... Se alteraría un montón el paisaje».
Lucía Fernández Muñoz, Ingeniera de Caminos y nieta de Carlos Fernández Casado (Fuente: La Rioja)
« La continuidad de la concesión, durante 25-30 años más, no sólo permitiría poder generar electricidad limpia y sostenible, sino que ayudaría a que los ecosistemas que están ya integrados junto a la central se desarrollaran y se podrían realizar estudios para su preservación".
Rubén Esteban, geólogo y experto en gestión hídrica.